martes, 12 de mayo de 2009

Película: Joddah Akbar, o como la historia se convierte en buen cine



Siempre hemos hablado entre amigos acerca de que el Cine peruano podría aprovechar la rica historia de nuestro país para producir joyas del sétimo arte que estoy seguro serían traducidos a todos los idiomas principales del Mundo.
La idea vino a mi mente por vez primera, hace unos buenos años atrás, cuando veía la magnífica producción para televisión Zhaka Zulú, fórmula que ha sido repetida hasta el cansancio en el cine a través de películas épicas como El Último Samurai, Troya, 300, etc. entre las de peor gusto * y numerosas producciones asiáticas, entre las de mejor gusto. *
Pues bien, apenas ayer disfrute hasta el máximo el largometraje indio Joddah Akbar. Este personaje fue una princesa hindú, de la orgullosa casta de los Rajput, que se casó con Jalaladil Mohamed Akbar, Emperador Mogol entre 1560 y 1605. Akbar consolidó el Imperio Mogol y lo estabilizó, pero claro me imagino que se estarán preguntando que qué tiene de especial esta historia de otras historias épicas.

Lo especial es que Akbar, sin dejar de ser musulmán –los mogoles eran musulmanes- además de ganar algunas guerras y consolidar el Imperio Mogol, practicó y promovió en su imperio el respeto y tolerancia religiosa y la convivencia de pacifica de distintas religiones. Akbar abolió el injusto impuesto al peregrinaje religioso que se aplicaba a los no musulmanes y financió el desarrollo de talentos artísticos y de la cultura más allá de las diferentes religiones.
Se cuenta que, "aunque Akbar era analfabeto, amaba el conocimiento y tenía por costumbre invitar a personas de diversas religiones para discutir sobre asuntos mundanos. Fue mecenas de numerosos talentos literarios como los hermanos Feizi y Abul Fazl. Ordenó transcribir numerosos escritos científicos del sánscrito al idioma persa." (Wikipedia)
Akbar, rompiendo con la tradición de miles de años, se casó en una alianza política con Jodda, una princesa Rajput de religión hinduista que tuvo fuerte influencia en el pensamiento y estilo de gobierno de su esposo.
Y entonces me pregunto, ¿es que acaso en el Perú no tenemos nateria prima para hacer algo igual? ¿La vida de Pachacutec tal vez?
Lo cierto es que Jodda Akbar es una joya de película y lo es no sólo por la historia sino también por la excelente fotografía, autenticidad, dirección, producción y, lo que más me gustó, la banda sonora. Aquí les dejo el enlace a una parte de la película que corresponde al matrimonio del emperador Akbar con Joddah, el momento en que un grupo de cantadores sufís entonan una hermosa alabanza. Es llana y simplemente, hermoso de toda hermosura...

Joddah Akbar es lo que ocurre cuando una historia es bien llevada al cine y no se mete de contrabando un héroe blanco (de preferencia estadounidense).


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* Son de mal gusto porque tergiversan y simplifican una historia hermosa y compleja, la embuten como sardina en 90 minutos y el etnocentrista héroe es siempre un actor blanco de Hollywood que llega a enseñar a los locales lo que deben hacer. Las de buen gusto lo son porque respetan la historia, no la simplifican ni la embuten en 90 minutos sino que casi siempre son largometrajes y los actores son locales.

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